El puente del tiempo

Cuando presente y pasado se confabulan para aclarar un gran misterio

Dos historias paralelas pero separadas en el tiempo se dan cita en este libro, que, si bien podría enmarcarse como emocionante novela histórica, no deja de adentrarse en el arduo terreno del thriller de investigación y misterio. Dos tramas distantes más de mil años, pero unidas en la novela por un puente común: la mesa de Salomón, un objeto maldito, codiciado y oculto durante siglos del que reyes, ambiciosos dirigentes y otras poderosas organizaciones han querido adueñarse desde siempre. Los saltos temporales, parejos a cada capítulo, van del año 2012 al 792, de la colapsada sociedad actual a la Hispania visigoda, de la búsqueda arqueológica a la conquista árabe. Saltos que se presentan en esa adecuada medida que solo el buen narrador sabe hilvanar dentro de una aventura intensa, épica y valiente como la que se está contando.

En el escenario de un Madrid contemporáneo, una joven y obstinada arqueóloga se ha propuesto, como primer paso para aclarar el extraño accidente de tráfico en el que murió su compañero de excavación, descifrar el enigmático mensaje escrito en una antigua pieza de cerámica; sin embargo, una influyente organización, depositaria de una tradición sefardí, pondrá todos los medios para impedírselo. Mil trescientos años atrás, en la Hispania del siglo VIII, mientras las tropas árabes van conquistando y saqueando la Península ibérica, un heterogéneo grupo formado por un niño hispano, un joven bereber, un médico judío y un abad visigodo unirán sus caminos convirtiéndose en inesperados guardianes de un objeto sagrado, al tiempo que fugitivos del emir Muza empeñado en recuperarlo para sí. Dos episodios con el denominador común del misterio y la búsqueda de un valioso tesoro, que en gran medida terminará alterando el destino de sus protagonistas.

El autor recupera la memoria de la Alta Edad Media peninsular, una época poco conocida de nuestra historia marcada por la caída del reino visigodo a manos islámicas. La particular idea que por aquel entonces se tenía del universo conformaba en gran medida la forma de entender la vida y el mundo por parte de las personas. Es entonces cuando la novela aprovecha el misterio planteado en la historia para abrir otras desconocidas puertas: a la ciencia antigua, las costumbres, la vida social, el simbolismo, la religión o el afán de conocimiento y poder. Una estudiada conjunción que no pierde el equilibrio pues se sustenta en la verosimilitud de la historia y en la emoción que, con ella, consigue arrancar al lector.

Pero El puente del tiempo no es solo una arriesgada aventura narrativa o un viaje al pasado repleto de intrigas y amenazas; también es una experiencia didáctica y de interacción en toda regla. Entre sus páginas se han insertado códigos QR y enlaces que conectan con la página del autor. En ella se podrá acceder a multitud de contenidos extra: propuestas para viajes y escapadas a enclaves míticos por los que discurre la acción; artículos sobre la conquista del reino visigodo, la Alta Edad Media, la convivencia de las religiones u otros hechos históricos; mapas y fotografías; explicaciones sobre las estrellas y otras claves de la ciencia antigua…